Psicología: Coronavirus y nosotros

ESCRITO POR

Psicoanalista Belki N. de Urbán

ULTIMA REVISTA

Cuando Estela, en un mensaje telefónico me dice “Si estuviéramos en la radio te invitaría a hablar de la cuarentena y la siquis… ¿Hay manera de no sufrir...?” Busco la respuesta.

Posiblemente, no.

Porque somos seres humanos con sentimientos. Tenemos miedo. Pero el miedo no es malo, es necesario en muchas circunstancias.

Es la alerta ante un peligro actual o inminente. Y es quizás lo necesario ahora. Porque este miedo puede servirnos para cuidarnos, para no salir de casa, para poder creer en las autoridades sanitarias, que conjuntamente con el Estado, da normas.

Todo ser humano tiene inhibiciones, angustias, estereotipos caracteriales. En situaciones así, pueden emerger situaciones dolorosas. lo que no debe permitirse es que zozobren vínculos, identidades y proyectos personales y colectivos.

Porque es cierto que en nuestro tiempo podemos reconocer que se afirma el culto polimorfo a la ligereza. Esta cuarentena nos enfrenta a una transformación de esa vida colectiva e individual. En esta época hipermoderna, cuando la vida de los individuos está caracterizada por cierta inestabilidad, entregada al cambio perpetuo, a lo efímero, esta imposición colectiva puede dar lugar a poner de manifiesto una volatilidad de las relaciones o a mayores compromisos, con una afirmación de los lazos afectivos.

¿Dónde  estaban nuestros placeres? ¿Cuáles son nuestros lazos afectivos? ¿Y si tratamos de recuperarlos, valorarlos­­­­?  Porque la fragilidad de los lazos y las desvinculaciones, traen consigo, algunas veces, la delicia de la renovación. Otras, la pesadilla de quedar abandonados.

En este momento, si podemos reforzar nuestras relaciones afectivas, podemos protegernos de sufrimiento. Ese sufrimiento ¿viene de afuera o de nuestro mundo interno? Así como este peligro nos es desconocido, cuántas de nuestras motivaciones también lo son. Seamos tolerantes con nosotros mismos y auspiciosos con el devenir.