Periodismo después de la #pandemia

ESCRITO POR

Estela Oddone

ULTIMA REVISTA

Día del Periodista en cuarentena. Periodismo ejercitado por personas también inmersas en un caos que no sabemos si pasará pronto. El mundo aparece patas arriba y se estudia en todos los ámbitos cómo será el futuro. Los momentos de adversidad sensibilizan y hacen que las personas cambiemos de posición y mirada frente a la vida en general….ocurrirá esto en nosotros, los periodistas?

¿Será ésta una oportunidad para reflexionar acerca de qué tipo de periodistas necesita la hora actual?
Los momentos que vienen imponen una especie de introspección, de la búsqueda de nuestras fortalezas y debilidades como transmisores de la realidad, un balance…. O preguntarnos…. ¿Lo estamos haciendo bien? ¿Qué hacemos ahora? ¿Cómo seguimos? ¿Cómo llegamos hasta aquí?

Todos quienes abrazamos este hermoso oficio con vocación, recordamos nuestros propósitos iniciales. Nuestros sueños primeros tenían que ver con valores que aspirábamos fueran inspiración y guía…. Queríamos ser éticos, abrazar la verdad ( o aproximarnos a ella) , tener libertad de pensamiento… La primera pregunta, surge, entonces, contundente: ¿Hemos abandonado ese rumbo?
¿Necesitaremos volver a la calle y salir un poco de los estudios y las redes? ¿Podríamos dejar de alimentarnos de gacetillas de prensa y en una sola e interesada fuente?
La comunicación pospandemia requiere menos periodistas enojados , gritones ,con y más pensamiento crítico de calidad? ¿Es posible que hagamos una comunicación sin violencia?
Deberíamos abandonar los clichés y estereotipos , la superficialidad? Dejar de lanzar mensajes sin peso específico, y difundir contenidos propositivos o asertivos?
¿Habrá que negarse a las fake news, las complicidades? Las “operaciones”, que no nos hacen creíbles, sino esclavos de las malas prácticas?
Acabaremos con el criterio de que las noticias se compran y se venden?

¿Hace falta un poco de aire limpio? Sí, aunque no parezca, los periodistas también contaminamos. Se contamina el aire, nuestra mirada y nuestra pantalla.
Contaminamos las emociones y sensaciones de nuestros oyentes/ lectores/seguidores /, cuando nuestro trabajo consiste en emitir conceptos, opiniones, informaciones, publicidad y mensajes políticos de todo tipo, que aportan más a la confusión general y al descreimiento, que al conocimiento de la realidad y poder influir en ella para hacer el mundo un poco mejor.
Y siguen las preguntas!