No es amor, son derechos

ESCRITO POR

Cecilia Arean

ULTIMA REVISTA

El trabajo de cuidados y del hogar es el trabajo necesario para satisfacer las necesidades más básicas y cotidianas de todas las personas, por ejemplo cocinar y servir alimentos; lavar o planchar ropa; limpiar todo tipo de objetos y espacios físicos;  administrar recursos y gestionar actividades dentro del hogar; procurar el bienestar físico y emocional de niñas, niños, personas jóvenes, adultas mayores y quienes enfrentan alguna enfermedad o discapacidad; y garantizar la supervivencia y bienestar de animales de trabajo o mascotas, entre otras labores que pueden suceder en el hogar, en lugares de trabajo y otros espacios.

El sostenimiento de las sociedades depende del trabajo no remunerado, fundamentalmente, del trabajo de cuidado.
La organización social del cuidado es injusta e inequitativa y reproduce las desigualdades que existen entre hombres y mujeres.
Las construcciones sociales a partir de características biológicas como parir y amamantar han naturalizado que estas tareas fueran asignadas a ellas por lo que históricamente han postergado o dejaron de lado aspiraciones profesionales para dedicar su vida a realizarlas.
En enero de este año, durante la segunda jornada de la XIV Reunión de la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe que se llevó a cabo en Chile, la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, precisó que dar valor a las tareas del cuidado es hablar de desarrollo y afirmó que en "Argentina nos proponemos poner en el centro de la escena la economía del cuidado porque éste es un derecho y necesidad básica".
El porcentaje de mujeres sin ingresos propios en América Latina y el Caribe cayó del 42% en el 2002 a menos de 30% en la actualidad.

De todas maneras, las mujeres siguen dedicando más del doble de tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que sus pares varones y esto es un obstáculo para la igualdad de condiciones, oportunidades y derechos.
La funcionaria sostuvo que los desafíos que tiene el país son "mejorar las licencias; promover espacios de cuidado en ámbitos laborales; crear programas de empleo para cuidadores y cuidadoras a domicilio y promover políticas de programa de cuidado para discapacitados".

En Argentina, con apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), se conformará el Mapa Federal del Cuidado.
Esta iniciativa que impulsa la cartera nacional es la repuesta a un reclamo histórico de las mujeres que a diario sostienen tareas invisibilidades y sin reconocimiento.

Las políticas públicas que se implementen para terminar con la brecha, además, deben generar un cambio cultural: romper con la reproducción de las tareas de cuidado en manos de mujeres.