La tecnología más humanizante

ESCRITO POR

Ing. Eduardo Bonelli

ULTIMA REVISTA

La aptitud humana de la idea, más la curiosidad, más la ambición, alimentaron un ancestral sueño del hombre: dominar la naturaleza, someterla. Y lo consiguieron, así fue pasando desde vivir en las cavernas a pasear por el universo, a lograr que más gente viva más años, y tantas otras proezas.

Fue mediante saltos tecnológicos que el hombre logró pasar de la edad de piedra a la de bronce, así como a la revolución industrial, y a la globalización.
Hablamos de la tecnología como herramienta de dominación, desde la espada hasta el átomo.
Como jactancia, la torre Eiffel, las torres Petronas.
Como delirio de soberbia, la inscripción en el Titanic: “Ni Dios puede con él”
Como herramienta de supervivencia militar, aviones a carbón.
Como herramienta contra las enfermedades, la medicina moderna.
Como herramienta de lucro: productividad, globalización con nivelación para abajo de costos laborales hasta el trabajo esclavo.

Sin embargo hay algo que pareciera más urgente. No es el hallazgo de nuevos avances tecnológicos, sino el perfeccionamiento de formas de convivencia en las relaciones humanas. Para mi gusto hace falta más dedicación a las humanidades. O sea menos “fierros” y más alma…

El desafío actual
Creo que hubiera sido mejor haber llegado a un techo de desarrollo tecnológico. Y poner más dedicación a las leyes de la convivencia, único ámbito donde “ el Creador” dejó “cabos sin atar”, supongo que confiado en que su máxima criatura, completaría semejante tarea.

Está visto que la criatura todavía está enredada en ello, aunque noto una lenta toma de conciencia que me da esperanzas.

Esto me recuerda que una vez tropecé con una hermosa reflexión otoñal individual, tan poética como autocrítica de quien la hacía:
“Volver con el alma harapienta, desde la soberbia de quererlo todo, para reencontrarnos con las cosas simples de la vida…”