El jean, versátil y siempre vigente

ESCRITO POR

Amira Erne

ULTIMA REVISTA

Pasar mis días vistiendo pantalones de algodón es de lo mejor que me ha pasado en esta cuarentena. Me encanta la moda, admiro mucho a varios diseñadores, sus procesos y la creación de las piezas, me sigue entusiasmando mucho saber qué cambios dará esta industria de ahora en adelante, pero no me conflictúa tener abandonadas varias prendas de mi guardarropa y que mis looks no sean tan pensados como antes.

Si bien nunca saldría a la calle con looks para estar en mi casa, ya no me visto con ropa incómoda, directamente no lo puedo soportar. Y una de las prendas que más relegadas quedaron son los pantalones de jeans.
A pesar de ser un básico de fondo de armario infaltable que resuelve cualquier outfit en segundos sin pensar demasiado, hoy los jeans no me resultan tan atractivos como antes y no los elijo, en su lugar prefiero usar pantalones de telas más suaves y flexibles que me permitan mover con mayor fluidez.
Tuvo que llegar esta nueva forma de vida para admitir (¿nuevamente?) que continuamos resignando nuestra comodidad frente a la necesidad de aceptación de la mirada de los otros, y para que el icónico jean sea cuestionado.
Esto me llevo a preguntarme: ¿Qué cualidades posee el jean que lo convierte en una prenda tan aceptada en todo el mundo a pesar de no ser la más confortable?
La razón de su éxito puede que tenga mucho que ver con su significado cultural además de su diseño.
"El jean principalmente democratizó la moda: es la prenda más transversal que existe, no diferencia edades, clases sociales, sexo ni usos -dice Carolina Gadano, gerenta de Marketing de Levi's para Argentina, Uruguay y Paraguay-. Quebró barreras y tabúes. Por ejemplo, en las universidades americanas en los 60 no estaba permitido que los hombres fueran en jeans, y luego se logró. Después no podían usarlo las mujeres y finalmente lo consiguieron."

Un poco de historia
La tela con la que se elabora el jean es el denim que proviene del francés de Nîmes, señalando su origen, la ciudad de Nimes. Fue en esta ciudad del sur de Francia donde se comenzó a usar el tejido durante la Edad Media. Se trata de un tejido de algodón asargado que en su origen se utilizó para fabricar velas de barcos, tiendas de campaña y lonas, por su gran durabilidad. La ciudad de Nimes se convirtió en un importante centro industrial textil, y se han encontrado prendas confeccionadas con denim que vestían los campesinos luteranos en los siglos XVII y XVIII.

En la ciudad italiana de Génova, es donde se comenzó a teñir de azul este algodón con pigmentos naturales de índigo, y así se surge el nombre con los que se conoce a este género, tela de Genoa o jean.
Sin embargo, fue en Estados Unidos y gracias a un comerciante llamado Levi Strauss donde el denim se convirtió en el tejido imprescindible que es hoy en día.

En su página web, Levi’s cuenta la historia de Strauss, un comerciante nacido en Bavaria que se mudó a San Francisco desde Nueva York en 1853 para abrir un negocio de venta de textiles al por mayor. Allí se le acercó uno de los sastres que hacían parte de su clientela, Jacob Davis, quien buscaba un socio comercial para un diseño de pantalones con remaches en los puntos de mayor tensión para hacerlos más fuertes.
La patente (para el proceso de poner remaches en los pantalones de trabajo para hombres) se les otorgó a Jacob Davis y Levi Strauss en su compañía el 20 de mayo de 1973, creando una nueva categoría de ropa de trabajo y marcando el nacimiento del blue jean.
Según Levi’s, el primer diseño de blue jean -- bautizado originalmente como el XX "overol de cintura"-- tenía un solo bolsillo atrás con un bordado en curva, un bolsillo para el reloj, un cordón, botones para tirantes y un remache de cobre en la entrepierna
Los Levi's vistieron a mineros, soldados y otros trabajadores durante décadas, hasta que en los años cincuenta ídolos de masas como James Dean o Elvis Presley los adoptaron como uniforme del tipo de vida americano.
Levi's, diseñó los primeros jeans para mujer en 1934,y lo siguieron otras marcas como Wrangler o Lee, iconos del tejido vaquero.
Pero fue la industria cinematográfica la que lo posiciona en Estados Unidos como una prenda de moda en la medida en que las películas de vaqueros de Hollywood incrementaban el interés en el estilo de vida del salvaje oeste, los jeans azules comenzaron a colarse entre la gente común en los años 30, para después captar a la cultura juvenil en los años 50 bajo la influencia de estrellas rebeldes.

Según el antropólogo Danny Miller "Cuando los jeans se empezaron a usar como ropa casual, representaban un símbolo de rebeldía: el espíritu capturado por Marlon Brando en la película de 1953 "¡Salvaje!" y por James Dean, dos años después en "Rebelde sin causa".

Los diseñadores de vestuario de Hollywood vistieron a todos los chicos malos con jeans. Y las estrellas de Hollywood vestían vaqueros incluso fuera de la pantalla. Así fue que los pantalones vaqueros continuaron ganando adeptos con el paso de los años. Adoptados con igual pasión por los hippies de los sesenta, además de los punk y rockeros de los setenta y ochenta.

Otras de las posibles razones por la que el jean llegó para quedarse se debe a su durabilidad y su carácter mutable. "Los jeans son la prenda más personal que alguien puede vestir. Este hecho se debe al carácter único del tinte… Una vez que lo usas, el jean parece adoptar su propia personalidad. Cada patrón es único para cada individuo. Es algo que te pones y que con el tiempo se moldea a tu cuerpo y toma tus características", dice Kara Nicholas, de la firma Cone Denim.
Otra de las características que lo hace tan particular es el hecho de que es una de las pocas prendas que fue pensada para trabajadores y logró escalar hacia los estratos sociales más altos llegando a convertirse hoy en un objeto de lujo y estudio. Firmas japonesas se han apoderado de un nuevo nicho de mercado en el que se llegan a pagar dos mil dólares por un jean.

Hoy podemos encontrar infinitas variedades de colores y combinaciones de esta tela incluyendo espandex y fibras sintéticas , pero los procesos para conseguir un denim de aspecto desgastado han sido noticia por ser costosos y poco éticos. Un chorro de arena que levanta una gran polvareda capaz de producir lesiones en los pulmones de los trabajadores es la técnica más común en Asia, que Levi´s ya ha dejado de practicar. El futuro del vaquero pasa por buscar sistemas más sostenibles, pero no está en algún modo cuestionado. No nos imaginamos un armario sin denim…

Según la socióloga de la moda y una de las creadoras de la carrera de Diseño de Indumentaria de la UBA, Susana Saulquin: "El jean tiene el desafío de evolucionar para permanecer".
De todas maneras, su futuro no está puesto en duda. "El jean ha trascendido y escapado a las reglas que definen la moda. Ocurre que, más allá de algunas variaciones morfológicas que ha tenido desde su creación, es una prenda estable en el tiempo, con rasgos inalterables y fuertemente identificatorios".

Considerando el jean la prenda más representativa de esta sociedad, no es casual que el pantalón, se haya transformado en el icono que materializa la obsesión por la producción y el consumo en la modernidad.
Rodeado de un aire esotérico y pieza fundamental del guardarropa, el humilde jean sigue siendo una de las prendas más complejas y misteriosas de todos los tiempos y frente a la nueva forma cultural que comienza a consolidarse con características tecnológicas, ésta prenda que sobrevivió y acompañó a la sociedad industrial desde sus comienzos hasta la actualidad, es posible que deba evolucionar para poder permanecer.
Y les puedo asegurar que una vez más nos sorprenderá.

 

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