“Debemos volver a jugar y a celebrar la ropa”

ESCRITO POR

Amira Erne

ULTIMA REVISTA

Si hay algo que recuerdo con mucha claridad de mi infancia es el placer que me generaba la ropa, comprarla, que me la regalaran, estrenarla, armar conjuntos originales, y tener muy bien pensados mis looks para eventos especiales.

Siempre me vestí con muchísima convicción y disfrute, jugando con combinaciones y texturas que tal vez no eran las esperadas por otros, recuerdo a mi mamá y mi tía esbozando suavemente su opinión sobre mis atuendos tratando de convencerme de bajar un poco mi intensidad.  Tal vez ellas deseaban que yo luciera un poco más normal y no tan distinta. O puede ser que sea una construcción errada de mis recuerdos y en realidad eso nunca sucedió y la que realmente deseaba encajar era yo.

Me sentía intensamente deseosa de ropa, nunca tuve mucha cantidad y hacia lo que podía con lo que tenía. En mi cabeza no había muchos otros temas más que telas, combinaciones de colores y revistas de moda.

Mi pasión es sin dudas la moda, hoy lo sé porque he intentado apasionarme por otras disciplinas; a veces por curiosidad y otras por necesidad, pero nunca nada me ha hecho sentir el cosquilleo que invade mi plexo solar cuando estoy eligiendo telas. Acariciar rollos de telas para que mi tacto me de la información precisa de lo que estoy buscando sigue siendo la sensación más placentera, intuitiva e incansable que puedo tener.

 Una no elige sus pasiones.

Pero debo ser completamente honesta y asumir que a medida que fui creciendo me empecé a sentir muy superficial por hacer de la moda mi pasión, fui en contra de ello muchas veces. Me generaba culpa querer vivir de la moda y sentía que mal gastaba mi capacidad en algo tan banal. A su vez la moda generaba cada vez más prejuicios y estereotipos en los que resultaba muy difícil encajar, como productora de moda y como consumidora no había mensajes constructivos para representar ni que me identificaran. La moda se había convertido en una industria violenta y elitista. Un territorio minado donde un paso en falso te exponía a despiadadas críticas.

Luego de varios golpes y mucho análisis me pude amigar con mi pasión, abrazarla y convertirla en mi propósito de vida, es mi misión y puedo decir que me siento muy orgullosa de lo que hago.

Que existan personas como Lidewij  Edelkoort es muy necesario por no decir imperioso para desterrar por completo la idea de que la moda es de cabezas huecas. Con su célebre frase «La mayor mentira de la moda es que en ella trabajan cabezas huecas» redefine la idea que todos tenemos de esta industria y expande los límites que parecían intocables.

Lidewij  Edelkoort es una investigadora holandesa radicada en París especialista en tendencias y patrones futuros. Es especialista en materia de pronósticos de consumo. Ella es una figura clave a la hora de reflexionar sobre los fenómenos culturales de nuestra época. Tiene una gran intuición para predecir las conductas de la moda basándose en poner atención al universo circundante.

La revista Time la considera una de las 25 personas más influyentes en el mundo de la moda. En 1986 fundó su empresa Trend Union (hoy Trend Tablet), puerto internacional de tendencias de diseño, moda, belleza y arquitectura. Asesora a las empresas más reconocidas del mundo de diversas industrias. En 2011 fundó la School of Form, una escuela de diseño en Polonia donde se combinan estudios de dicha área y humanidades.

Edelkoort entiende a la moda y al diseño como valiosas formas de expresión y comunicación. Lo cual la lleva da escribir libros al respecto. Muchos de los que publica, no son sólo de tendencias, sino que incluyen nociones antropológicas. Lo que buscan es “abrir cabezas”. Para dejar de satisfacer nuestro deseo consumista a la hora de comprar y recuperar la “alegría de vestirnos”. La moda se mueve entre la voz colectiva y la individualidad. Debemos volver a jugar y a celebrar la ropa.

Lidewij remarca que esta industria no es para nada superficial. En el año 2015 lanzó el “Manifiesto Anti Fashion”  en donde augura que tras la muerte de la moda (como fast fashion) imagina un futuro donde las personas se crearán y compartirán sus propias prendas ya que la posesión no tendrá sentido

Según ella “El Hemisferio Sur es el futuro”, debido a que su sentido del color y de la ornamentación son más vistosos. Igualmente remarca que Argentina, por ejemplo, sigue mirando a Europa a pesar de no ser tan atractivo como antes. Es por ello que invita a que todo América del Sur, profundice en sus raíces, y revitalice su propio ADN.

Esa última frase es la mejor invitación que la moda me pudo haber hecho. Profundizar en quienes somos, descubrir nuestro potencial, sabernos únicos e irrepetibles y traducirlo en la forma de vestirnos.

 Puede ser que siga pareciendo frívolo para quienes se queden en la superficialidad de las apariencias, pero quienes nos atrevemos a sumergirnos vamos a encontrar un paraíso repleto de expresión, arte, creatividad e infinita capacidad de reinvención.

Es emocionante ser testigo de este gran cambio.

Cada vez somos más conscientes de que la codicia no puede seguir alimentando el sistema; que la producción frenética de novedades tiene un límite, que la industria de la moda debe ser inclusiva y sostenible si desea no quedar obsoleta.

Celebro el resurgir de una nueva industria que valora la producción artesanal de productos bellos y locales. Agradezco ser parte de esta nueva revolución que anuncia una sociedad mejor.

ME PRESENTO

Soy Amira Erne, naci en San Nicolas y vivo en Funes, soy diseñadora de indumentaria femenina, asesora de imagen, personal shopper y esteta. Tengo mi propia marca de moda que se encuentra en plena transformación hacia una producción más amigable con el medio ambiente.

Amira Erne

Estudio la carrera de licenciatura  en Bellas Artes en la UNR y me quedan algunas pocas materias para finalizarlo pero me gusta tener esa asignatura pendiente y saber que voy a volver a ese mundo académico que me encanta. Hice varios cursos de moldería, dibujo, corte y confección y asesoría de imagen.

Me encanta vivir rodeada de naturaleza y pude concretarlo con la maternidad;  ésto me llevó a comenzar una nueva forma de vida más amigable con el medioambiente.

 

Me pueden encontrar en Instagram y Facebook donde comparto mis creaciones y muestro mi día a día.