Consumidora consumida

ESCRITO POR

Señora O.

ULTIMA REVISTA

 

¿Conocés  la mordedura de un ratón o una rata? Te convendría identificarla….podrías reconocer cuando uno de esos roedores hizo una “cata” en los zapallitos, las cebollas, los pimientos,  los tallos de las acelgas que traes de la verdulería. Sucede muy a menudo, creeme...

Compré un pollo en mi proveedor habitual; congelado….pero bueh…. Cuando me dispongo a trozarlo, veo pinchazos en muchos lugares: por allí inyectaron agua que ahora, en sólidos puñados helados,  adormecen  mis manos. Hielo, sí, hielo que me cobraron, por supuesto, a precio de pollo.

Al changuito va a parar un  “aderezo con sabor a….” que creí que era mayonesa porque su presentación amarilla me confundió.  Una bolsita que parece de queso rallado dice lo mismo…. Y aunque huele como si lo fuera….. es  una mezcla de sémola con algo que no se funde, ni gratina, ni nada…..

Y qué me dicen de los quesos crema? Unas gelatinas duras y casi transparentes que no se diluyen ni a palos, prometen, prometen alivianar las salsas y las cucharadas flotan cual iceberg mientras uno se desgañita para que que se integren…

 Y ni hablar de los aceites, vieron que parecen agua? Ni soñar de freir milanesas…. se hierven….y tienen feo sabor….. Y la sal de algunas marcas no salan, y podría seguir…..

Comento todo esto porque hoy en un arrebato de consumidora  cansada de alimentarme con porquerías (palabra que uso cuando me enojo), mientras trozaba mi pollo lleno de agua congelada para que pesara más, fui hasta la netbook y escribí al frigorífico que figuraba en el envase. Les dije que se les “estaba yendo la mano” con las inyecciones y les estaba fallando el control de calidad. Espero  que me contesten; podrían mandarme un pollo como la gente a vuelta de correo.

En serio. Cuando salgamos de ésta, considero que como consumidores tenemos que hacer algo frente a la degradación de los alimentos que consumimos: ejercitar nuestros derechos como tales, intentar que no nos mientan con los pesos, las medidas, los ingredientes, etc. etc.

Si los proveedores defendieran sus buenas razones , si no se prestaran a la publicidad engañosa, si  en las verdulerías no hubiera ratones, si en las pollerías no hubiera olor feo, si nuestra alimentación fuera buena, tal vez todos estaríamos contribuyendo a hacer el mundo un poco mejor. Un poquito, aunque sea. Por eso... hagamos algo..!