Arte decorativo y popular. Eduardo Maldonado, fileteador

ESCRITO POR

Estela Oddone

ULTIMA REVISTA

Un día esta periodista se vio sorprendida, en su cumpleaños; alguien la saludaba en las redes con un cartel fileteado con su nombre. Todo un detalle para quien recibe las manifestaciones de la buena comunicación con agrado; un obsequio personalizado y amable, que remite a tiempos pasados... y que motivó esta nota.

Eduardo Maldonado (65) -Lalo, para sus amigos- hace mucho que se dedica al fileteado porteño; comenzó como letrista allá por los 70 y luego  se entusiasmó con esta pintura decorativa típica de la Argentina, que se caracteriza por líneas que se convierten en espirales, colores fuertes, el uso recurrente de la simetría, efectos tridimensionales mediante sombras y perspectivas, y un uso sobrecargado de la superficie.

Con el correr de los años, se dedicó a otras cosas, para retomar  luego  el fileteado con entusiasmo, casi en exclusividad. Y entonces  su arte trascendió… comenzó a realizar talleres activos y se presentó en espacios   privados y públicos, museos  y subastas.  Vimos sus obras también en la  I Bienal de Arte de Salerno en San Nicolás .  Llamarlo fileteador no lo define en su amplitud: es pintor. Vimos sus obras, otras, también  llenas de vida y colorido.

Eduardo Maldonado nos informa que “ El filetado fue declarado patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad por la Unesco, en diciembre de 2015. Su técnica se caracteriza por el contraste de colores en la composición de la obra, y en la aplicación del  sombreado a los dibujos y ornatos (dibujos de hojas de acanto combinados con formas espirales realizadas con gracia y armonía) que dará a la composición una sensación de despegue del soporte que la contiene, de apariencia tridimensional.”

UN POCO DE HISTORIA

Maldonado nos explica  que  “No hay una fecha exacta que marque su comienzo ni tampoco se conoce a un primer fileteador o iniciador del género. Por ello, la historia del fileteado está hecha con la recopilación de testimonios rescatados del olvido, que constituyen actualmente una genealogía  muy cercana a una mitología."

Tìtulo: "Qiànshí zhī lǚ" (serpiente alada) Esta obra se presentó en la I º Bienal de Arte Contemporáneo de Salerno en San Nicolás. También fue expuesta en el Museo Parlamentario de la Nación en 2017.

Los testimonios coinciden en que los pioneros de este arte fueron inmigrantes italianos que trabajaron en las fábricas de carros, quienes pintaron los primeros ornamentos sobre las nuevas unidades que de allí salían. Inicialmente se trataba de líneas muy simples que llenaban los paneles de los carros o separaban dos colores diferentes en sus costados, que más tarde dieron lugar a la incorporación de nuevos elementos y figuras decorativos que fueron conformando un amplio y creativo repertorio característico.

Se atribuye el inicio a tres empleados de esas fábricas: Salvador Venturo, Vicente Brunetti y Cecilio Pascarella. Se cuenta que a fines del siglo XIX, accidentalmente en una fábrica de carrocerías para carros en Buenos Aires, cuando según la ordenanza había que pintarlas de gris,  a alguno de estos pibes  se le ocurrió pintar de "colorado" el chanfle en las aristas de los parantes. A los dueños del carro les gustó mucho,  y motivó  que otros propietarios les pidieran hacer lo mismo en los suyos. Esos pibes luego comenzaron con líneas simples luego más complejas con sombreados, dibujos imitando alguna hoja  de plantas -acanto-  que fueron copiadas de los frisos frontales de los edificios emblemáticos de la ciudad. Así fue trasladándose a chatas y camiones, que fueron reemplazando poco a poco a los carros tirados por caballos. También cuando apareció el transporte de personas se copió con mucho éxito en los colectivos  ” , informa Eduardo Maldonado.

¿Cómo llega hasta nuestros días y trasciende las fronteras? A fines de la década del '70, el fileteado se trasladó a objetos decorativos y comenzó a adornar el transporte público. Hasta que aparecieron las ordenanzas que  prohibían la decoración artística de colectivos aduciendo contaminación visual para el tránsito. Paradójicamente fue siendo reemplazado por el cartel publicitario, el cual "no contaminaba".  En los '80 se empezó a pintar  en cuadros, ya como arte de caballete, cuyo referente y precursor es el fileteador porteño Martiniano Arce, el máximo exponente argentino , conocido mundialmente.

 En el presente, contar con el fileteador Maldonado  pintando y enseñando , es tener la garantía de que este arte argentino, decorativo y popular, patrimonio de la Humanidad, seguirá vivo. Gracias por eso!