Filosofía y alpargatas

ESCRITO POR

Estela Oddone

ULTIMA REVISTA

Existe una filosofía genuinamente nacional? Hay un pensamiento filosófico nacional y popular? Para llegar a una filosofía emancipadora, ésta debe ser nuestra? Hay que dejar de plagiar? En fin, a los mencionados interrogantes, podríamos indicar varios más de igual tenor. Lo que uno podría intuir, es que esa filosofía emancipadora, aún está en plena formación en nuestro país y en la mayoría de los países de América también.

 

Aclaración necesaria
Este es un pequeño ensayo o humilde reflexión si se quiere, motivado entre otras cosas, como condición de la finalización del curso: “Filosofías para la Emancipación” dictado en “Coad” Rosario durante el año 2019.
Difícil realizar una introducción o pequeño prólogo si se quiere, a un ensayo redactado por el mes de septiembre del año 2019, con motivo de la finalización de un curso de filosofía dictado por el Profesor nicoleño Sebastián Artola en el C.O.A.D. ciudad de Rosario.
Difícil decía, ya que esta introducción la escribo por estos días y en medio de la pandemia mundial del Coronavirus, es decir la realidad nos lleva puestos y uno está siempre a merced de quedar desactualizado. Pero por otro lado, humildemente creo, que las ideas volcadas en “filosofía y alpargatas” pueden ser útiles y obviamente mejoradas y ampliadas para estos tiempos que corren. Porque sea con Pandemia o sin Pandemia, ese ruido que se repite de manera incesante por todos los medios masivos y hegemónicos de comunicación, sea tv, radio, diarios, web, redes, etc., sigue siendo el mismo y sus apóstoles siguen parados en la misma vereda y defendiendo los mismos intereses. Cuando redactaba el ensayo por septiembre del año pasado, se estaba incendiando el Amazonas, a causa directa de la acción del hombre, con un papel poco feliz del presidente Bolsonaro para atacar el problema. Y ahora pensaba, pero qué hermosa es la Historia para dar lecciones!, Nos deja las cartas bien claritas arriba de la mesa! Qué otra actitud se podría haber esperado de Bolsonaro con este Coronavirus? Y por casa? Bueno, mejor ni hablar, no me quiero ir por las ramas.
Ya adentrándonos en la intención del ensayo escrito, el mismo intenta interrogar y de modo modesto responder si: Existe una filosofía genuinamente nacional? Hay un pensamiento popular? Para llegar a una filosofía emancipadora, esta debe ser nuestra? Debemos dejar de plagiar de una manera robótica todo pensamiento occidental? En fin, en el trabajo desarrollo algunos de los fundamentos y razones por las que creo que es imprescindible, para generar un pensamiento filosófico y político nacional y americano, que nos alejemos cada vez mas de esas usinas de ruido que nos aturden todos los días por todos los wines, (tarea nada fácil), y -como se dice en el querido fútbol-, parar la pelota y levantar la cabeza.

 

Hay que dejar de plagiar como decía Juan Bautista Alberdi en su “Fragmento Preliminar al estudio del Derecho”? Uno piensa que para transitar ese camino hacia una filosofía emancipadora, decididamente no podemos renunciar a nuestra identidad, nuestra tierra, nuestros orígenes. Parafraseando a Martí, dejar lo exótico de lado y como decía el genial John William Cooke: “hay que contestar lo que nadie pregunta”.- Quizás sea la hora, que los países del “tercer mundo”, sean los creadores de una filosofía para la igualdad, que se inicie primero dentro de cada país, luego tome fisonomía continental y luego tenga vigencia para toda la humanidad como postula Álvaro García Linera.

Para comenzar a buscar y elaborar ese pensamiento, es preciso tener como estrella guía a la “igualdad”, es una manera clara de marcar la cancha digamos.- Si hay algo que distingue a la derecha del siglo 21, al neoliberalismo, a la timba del poder financiero mundial, es precisamente la naturalización del crecimiento de la desigualdad de manera exponencial.- La concentración de la riqueza en cada vez menos personas, siendo ellos los merecedores de los frutos de la mano invisible del libre mercado, mientras por otro lado lo único que se derrama es exclusión y desigualdad.- Escuchamos permanentemente a los políticos y demás actores sociales hablar del tema de la pobreza y la indigencia; lo cual es claramente un serio problema; ahora la cuestión no sería la terrible desigualdad? No deberíamos cuestionar la escandalosa y creciente concentración de riqueza en pocas manos? Como dice el nobel de economía Joseph E. Stiglitz el 1% de la sociedad tiene lo que el 99% necesita.- Y para que esa concentración de riqueza pueda concretarse, el gran taller mundial que hoy es el planeta como dice García Linera, debe funcionar a cualquier costo; es decir llevándose puesta al hombre, la tierra y el medio ambiente.- Muestra de ésto es el imponente incendio en estos días “del pulmón del mundo” el Amazonas, motivado entre otras cosas por ese afán de ganancias a cualquier precio, una fiebre sojera que parece no tener control y amenaza seriamente a toda la humanidad.- Porque aunque sea una obviedad no está de más decir, que no hay evolución ni progreso posible para la vida humana sin cuidado de la naturaleza; ya lo decía con tremenda lucidez y anticipación, Juan Domingo Perón en “Mensaje a los pueblos y gobiernos del mundo” del año 1972.

Ahora volviendo al interrogante de si hay una o unos pensamientos filosóficos de carácter nacional o latinoamericanos, que se diferencien, contrapongan o integren con las filosofías de Occidente, Europa y toda la “civilización”.- La respuesta es decididamente que si!!!!!!.- Muestra de ello es la extensa bibliografía , autores citados y textos trabajados y pensados a lo largo de este curso esclarecedor.- Y no sólo que la respuesta es positiva, sino que el único camino que nos puede llevar a la construcción de la filosofía emancipadora debe ser decididamente integradora de todos los pensamientos, es decir no excluir ni desechar lo nuestro: orígenes, costumbres, historias, lenguajes, etc.- Si intentamos construir una filosofía que conduzca a la igualdad, plagiando todo lo externo con desprecio hacia lo propio, el resultado será claramente pobre, sin sustento, un fracaso total.- De ahí la ocurrencia del título de este ensayo: FILOSOFÍA Y ALPARGATAS, haciendo alusión a la histórica frase pronunciada por las clases sociales relegadas, que toman protagonismo con el surgimiento del peronismo en el año 1945 en la Argentina y cantaban “alpargatas si, libros no”.- Claro, ésto le vino genial a la “inteligencia” intelectual argentina para hacer una interpretación errada de dicha consigna y tildar a todo el movimiento peronista como la barbarie, los salvajes que se oponen a los libros, una especie de los llamados “choriplaneros” contemporáneos.- Pero lo que vemos aquí es el terrible error, llamémosle originario, de no reconocer al otro, quitarle su existencia, negarlo totalmente, excluirlo, es decir imponer la dicotomía: o nosotros la inteligencia intelectual europea o ellos los negros, los cabecitas, la barbarie lisa y llana.- Y acá esta la cuestión central, lo que nunca pudo, no supo o no quiso hacer la derecha intelectual argentina y podemos decir también latinoamericana, es reconocer a ese sujeto histórico que siempre estuvo ahí sometido, excluido, ignorado a lo largo de la historia.- Por eso no puede haber una filosofía emancipadora que parta de este “error” originario, es como construir una mesa sin patas.- Lo que las muchedumbres de 1945 querían significar con ese cantico, era su oposición a esa intelectualidad que siempre los había despreciado e ignorado, es decir era un cantito para el “club de las hermanas Ocampo”, y no significaba que querían morir analfabetos con las alpargatas puestas.- Por lo cual el desafío de la creación de un pensamiento filosófico de igualdad, debe integrar, crear y amalgamar, por eso se me ocurrió este titulo de Filosofía y Alpargatas; como dice José Pablo Feinmann “La filosofía y el barro de la historia”.- Por estos últimos días del mes de agosto de este año 2019, leí una columna en el diario “La nación” del premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa, dicha opinión ocupaba un lugar destacado en el portal del matutino.- No viene al caso aquí hacer una transcripción de la totalidad de lo dicho por Vargas en ese escrito, pero si resaltar los puntos más salientes.

El escritor aparece notoriamente preocupado por una peligrosa e inexplicable vuelta de los pueblos latinoamericanos, hacia la barbarie y lo que él, como los distintos autores citados por Ernesto Laclau en La Razón Populista, llaman despectivamente el “populismo”.- Vargas Llosa así se espanta de esta irracionalidad de los pueblos, que van contra los beneficios civilizatorios logrados por el comercio y las ideas Europeas civilizatorias y se empecinan en retornar a la barbarie.- A modo sintético incluye en este salvajismo, a los movimientos y gobiernos políticos de Chávez y Maduro en Venezuela, Lula en Brasil, Evo Morales en Bolivia, los Kirchner en Argentina, López Obrador en México, Correa en Ecuador, Lugo en Paraguay.- Acá tenemos un claro ejemplo de ese pensamiento, expresado a lo largo de los años por la “inteligencia” latinoamericana y mundial.- Un pensamiento claramente desigual, jerárquico, violento, que naturaliza la exclusión y la desigualdad, como así también invisibiliza los problemas irresueltos de los sujetos marginados del dios mercado.- Cabe preguntarse si esta opinión de Vargas Llosa y del gran coro de los profetas del odio, se debe a mera ignorancia o es una acción deliberada, mercenaria y canallesca.- Uno intuye que en la mayoría de los casos, son fieles servidores del gran poder comunicacional, a fin de evitar cualquier tipo de desorden en esta sociedad mundial, que de la mano invisible marcha hacia un futuro “mejor”, según ellos.- Ahora bien, los voceros de estos pensamientos corren con una considerable ventaja, son los apóstoles del poder.- Son los productores de ese ruido!!! Que suena permanentemente por todos lados, internet, libros, diarios, radios, tv, cine, charlas de café, arriba de un taxi, en todos lados.

Somos sujetos pensados por esa filosofía, sujetados por ese ruido, pasante, que nos aplasta y pasa por encima como una ola gigante.- Todo es rápido y banal, por lo cual es imperioso, para poder ir creando esas ideas emancipadoras que nos conduzcan hacia la igualdad, sustraerse y alejarse de esa agenda del “ruido” que es la del verdadero poder.- Crear nuestro sentido lateral de pensamiento sin ser hablados por esa catarata de argumentaciones violentas y excluyentes.- Haciendo un juego de palabras y definiciones, se podría decir, que ese “ruido” expresado paradigmáticamente por Vargas Llosa, contiene todo lo que ellos le atribuyen al populismo.- Viene al caso aquí otra frase de J.W. Cooke que dice: “En un país colonial las oligarquías son las dueñas de los diccionarios”.

Ahora bien, una vez que tenemos más o menos delineada nuestra filosofía, ella deber ser política, tiene que tener claramente pretensiones de llegar al poder del Estado, es decir tener una decidida vocación de poder.- Es primordial para ir camino de una sociedad más igualitaria, llegar a comandar desde el gobierno un plan estratégico que vaya orientado en esa dirección.- Un proyecto de país, que portando esas ideas emancipadoras, tenga las claras intenciones políticas de construir una hegemonía fuerte y duradera (Antonio Gramsci) que le permita ir consiguiendo sus logros.- Pensar una articulación política lo más amplia posible, que incluya a los distintos sectores de la sociedad, evitando todo tipo de sectarismos y cerramientos; que lo único que hacen es alejarnos del camino de la igualdad.- Este camino que de ninguna manera es lineal, ni responde a las premisas del materialismo histórico científico, es un sendero de avances y retrocesos donde el futuro no siempre es mejor.- Por eso, en la articulación política, debemos estar muy atentos a esos sectarismos improductivos que lo único que hacen es beneficiar a los sectores privilegiados de la sociedad para que nada cambie; al fin y al cabo ese antagonismo social inevitable, llamado metafóricamente “la grieta” en los últimos años en nuestro país, es esa lucha histórica de las elites por concentrar cada vez mas privilegios y riqueza.- La verdadera pelea a dar es la de la integración, sabiendo que es la más difícil.- Este capitalismo neoliberal actual, hoy más que nunca, como decía Karl Marx chorrea lodo y sangre por todos lados.- Cayo el muro de Berlín en el año 1989 y solo quedo un dueño de “la verdad”, se terminó la Historia en palabras de Fukuyama.- Pero como bien reflexiona Feinmann, cuántos muros invisibles se levantaron luego de la caída del comunismo? Lo que está a la vista, es la obscena acumulación de capital en cada vez menos manos y el aumento de excluidos, refugiados, inmigrantes desesperados, y muertes por todo el planeta.- Estamos en presencia de una carrera armamentista paranoica impulsada por Estados Unidos y socios, que lleva al planificado inicio de guerras preventivas en nombre de la civilización, que deja como resultado países enteros devastados con crisis humanitarias al borde del abismo.- Es mínimamente llamativo, que un intelectual de la talla de Vargas Llosa pueda pasar ésto por alto, no?.- No quiero ser reiterativo con el escritor, pero como dice el dicho popular : para muestra basta un botón! Y la opinión del peruano me vino al pelo para este ensayo.- Lo cierto es que está situación de tensión mundial, tomemos por ejemplo a China vs EE UU, Corea del Norte, Irán, Israel, Estado Islámico, países poderosos de Europa; nos deja la sensación latente que cualquier actor puede apretar el botón que genere consecuencias impredecibles o no tanto.- Y si hay algo que ha caracterizado a las naciones y comunidades latinoamericanas es el respeto de las soberanías y culturas de los distintos países del mundo. Quizás tengan razón José Vasconcelos y Linera que los hacedores de ese pensamiento de emancipación tenga a nuestros pueblos como protagonistas principales. Por qué no repetir para toda la humanidad de hoy, ese extraordinario hallazgo traído por Eduardo Grüner en: “Sobre el Olvido de una revolución fundacional: Haití”, donde la “barbarie salvaje” se adelanta a los derechos postulados por la revolución francesa y con su lucha heroica no le deja más alternativas que abolir la esclavitud; realmente ese suceso de Haití es una joya de la historia mundial, mas que “olvidado” como dice Grüner, tapado con tierra por los profetas del ruido.

Volviendo a la situación actual en donde el poder comunicacional mundial, nos ensordece con ese ruido unánime y absoluto, es muy interesante lo analizado por Nicolás Casullo en “La Revolución como pasado”, donde pone el acento en la mirada actual sobre lo revolucionario como algo muerto, un pasado imposible de recrear, de traer.- Como si sólo fuera una foto que la historia ya dejo atrás de manera invariable.- Y claro, aquí uno piensa que esa acción no es ingenua, sino que esta cínicamente pensada.Pergeñada para sepultar cualquier intención e ideas emancipadoras, transformadoras y revolucionarias que intenten cambiar el orden capitalista neoliberal mundial; la cuestión es dejar todo como está a fin que unos pocos, cada vez menos, sigan gozando de mayores privilegios.
 
Si bien podemos concluir en que la historia no se mueve de manera lineal y fatal como postulaban Marx y Engels, ello no quiere decir que tengamos que dejar de lado el siempre actual aporte del análisis de Marx sobre el capitalismo, para desentrañar y elaborar un pensamiento actual que nos permita transitar un capitalismo alternativo, más integrador, abarcativo , humanitario y que respete al medio ambiente.
 
Otra cuestión crucial en este sentido, es pensar nuestro sistema de producción, territorio y distribución de habitantes, nuestras posibilidades. Repensar la producción de alimentos en un país como Argentina donde disponemos de importantes condiciones naturales.Entiendo, que en esa formación de una filosofía emancipadora, es primordial recuperar la cultura del trabajo, es un tema central y esencial, que debe ser abordado para el logro de una comunidad organizada.- Como decía Juan Domingo Perón: “hay una sola clase de hombres (y mujeres), los (las) que trabajan…”.

Este reordenamiento de nuestro sistema de producción, pensado para los trabajadores, es un pilar fundamental en la construcción de una nación, con justicia social, soberanía política e independencia económica.- Ese nuevo sistema de producción argentino debe ser pensado con el mayor respeto y sustentabilidad hacia el medio ambiente, que es la única forma de preservar la especie humana.- El otro día escuchaba en la radio – AM 530 Somos Radio – una entrevista al Ingeniero Enrique Martínez, ex Presidente del Inti y Coordinador del instituto para la Producción Popular, quien tiraba ideas para atender a la situación de millones de argentinos que quedan fuera del mercado, sea como trabajadores o como consumidores.- Y ampliaba:”…construir una cadena de valor en que el cartonero se convierte en miembro de una cooperativa de recuperación organizada de residuos, que es dueña de esas materias primas, las clasifica y participa de procesos industriales de reciclado, es producción popular sustentable…Todos los ejemplos mencionados pertenecen a la economía popular y hay muchísimos más que tienen que ver con la vivienda social, con la infraestructura energética o de tratamiento de efluentes en un barrio…se trata de las reacciones de los expulsados, los ahogados, los que caminan por la cornisa. Hay dos categorías de respuesta: contención, barajando de vuelta o modificación de elementos estructurales de variada relevancia…El Instituto para la producción popular…no descalifica ninguno de los dos senderos. Simplemente, considera de mayor valor estratégico aquello que transforma las relaciones, aunque es evidente que la evolución es bien compleja e implica avanzar con grupos sociales de variado nivel de claridad y de riesgo de supervivencia…Construir opciones superadoras del capitalismo concentrador desde dentro del propio sistema que causa el problema y con actores que sufren los efectos más agudos de la discriminación y la exclusión, es tarea titánica…La tarea se hace más llevadera cuando se asume que la posible alternativa, la que llamaríamos reincluirse en los mismos términos originales, es endeble.”
Las ideas de personas como Martínez y tantos otros en ese sentido, como adelantáramos sobre recuperar el valor del trabajo, son imprescindibles para la creación de un pensamiento hacia la igualdad.

Ya llegando al final de mi trabajo, al cual seguramente le faltan otras ideas y argumentos que se me pasaron por alto, traigo a colación unas palabras de Ernesto Guevara en “El socialismo y el hombre en Cuba” donde dice:”El camino es largo y lleno de dificultades .A veces, por extraviar ruta, hay que retroceder; otras por caminar demasiado aprisa, nos separamos de las masas; en ocasiones, por hacerlo lentamente, sentimos el aliento cercano de los que nos pisan los talones.” Y culminarlo con la certeza de que la revolución no es pasado, siempre está ahí, a la vuelta de la esquina!!

 

Por Pablo Nicolás Caniggia